Historia 3

Lo hemos tenido realmente difícil para elegir las tres historias que más nos han emocionado. Después de darle muchas vueltas ahí van las tres finalistas. Son historias en las que vemos muchísimo amor y están destinadas a que el final sea una boda de ensueño.

¿Vosotros cuál pensáis que es la ganadora?

“En cuanto a nuestra historia, Álvaro y yo nos conocimos en Las Palmas de GC de casualidad. Él estaba allí por trabajo y yo de vacaciones al terminar el curso en la uni. Fue flechazo pero no se lo admitiré jamás. Vino a presentarse; el chico más educado que me había hablado nunca. Me encantaba pero con los nervios, reconozco que fui borde sin querer. No fue hasta después de un mes y medio que nos volvimos a encontrar veraneando en Galicia con la casualidad de tener amigos en común. Al pobrecito mío, le volví a dar calabazas cuando me saludó porque me daba muchísima vergüenza hablar con él. En octubre nos volvimos a cruzar en Galicia, y empezamos a hablar los dos a solas. A la tercera va la vencida, supongo que como nuestra boda…

Después de 3 años de noviazgo a distancia Álvaro le pidió mi mano a mis padres. Ellos pusieron la condición de que no fuese hasta que yo terminase mis estudios en medicina. Y así fue, después de un año y medio con el anillo guardado, me pidió en matrimonio en un mirador muy especial para mi familia en Santander.

Empezamos a planear la boda para octubre de 2018 hasta que en junio, Álvaro fue seleccionado para hacer el curso de piloto naval en EEUU y se le denegó la opción de viajar a España para nuestro enlace en la fecha prevista. Tuvimos que cancelarlo todo y posponerlo para su vuelta, el 25 de abril del 2020. Ahora que estaba a la vuelta de la esquina, después de tan larga espera, no nos podemos creer que tengamos que posponerla de nuevo.

Cuando se fue a trabajar a EEUU, la única opción que tuvimos para poder estar juntos sin más años de distancia era casarnos por lo civil. Nos casamos en secreto, con nuestros padres de testigos y acudimos ese mismo día a la boda de uno de los mejores amigo de Álvaro. Fue una sensación increíble.

Puedo prometer que la complicidad entre nosotros es la misma que tenemos a día de hoy, casi seis años después. Álvaro es especial, es único, y juntos hacemos un buen equipo. Hemos tenido un noviazgo que volvería a repetir mil veces a pesar de la distancia. La distancia es muy dura, y si encima la comunicación es difícil dada la circunstancia de su trabajo, hay que poner mucho de ambas partes y quererse.

Actualmente residimos los dos en EEUU. Moverlo todo en tan poco tiempo, con la distancia y el cambio horario está siendo difícil. Nos hemos quedado sin muchos de los proveedores que teníamos contratados por falta de disponibilidad. No sabemos cuánto va a durar la situación. Nosotros como militar y médico, estamos deseando terminar aquí nuestra etapa y volver a casa tan pronto como podamos para así poder ponernos al servicio de nuestro país. Esperamos que todo esto termine cuanto antes con el menor daño posible para todos.”